Una recompensa impagable al esfuerzo del lector

«Su obra, reducida y exigente, pide mucho al lector por el tratamiento áspero de temas duros, siempre lejos del sueño americano, pero ofrece una recompensar impagable: una sacudida que le devuelve cambiado a la realidad cuando cierra el libro».

(Miguel Ángel Iriarte, ‘Nuestro Tiempo’)