«El ensayo de Thoilliez se sitúa en una línea de pensamiento que reivindica la educación como un bien común que debe ser preservado. Su defensa del docente como artesano y su apuesta por una pedagogía que no se rinda al utilitarismo ni a la lógica de la inmediatez resultan especialmente valiosas en un contexto de creciente tecnocratización de la escuela».
(Eva Vázquez, Fundación Pablo VI)
