«La prueba de que las mazmorras de la Inquisición no eran tan tormentosas y sanguinarias es la existencia de reos que preferían ser juzgados por la Inquisición antes que por los tribunales ordinarios. Ocurre, no obstante, que la visión que se tiene de la Inquisición ha sido a menudo deformada por la -en muchas ocasiones- empañada mirada de la Ilustración.»
