La reflexión del profesor Brague, subraya la novedad del cristianismo en lo que a su interpretación de la ley divina se refiere. Jesús pide que se tomen en serio los mandamientos del Decálogo, interiorizándolos. «El Dios del cristianismo no es el que dice lo que hay que hacer. El el que perdona cuando no se ha hecho. Es aquel cuya gracia da la fuerza de hacer el bien.»