«La extrema dureza de los testimonios que ha escuchado y las experiencias que ha vivido le han pasado factura -padece síndrome de estrés postraumático-, pero en Recinella permanece inquebrantable la vocación de ayuda. Tampoco ha flaqueado su determinación de dar testimonio, que ahora recoge en «También los últimos tienen nombre’ (Encuentro)».
(Celia Fraile Gil, ABC)