«Brilla aquí un Newman completísimo. Finísimo humorista, católico sin resquicios ni ambages, elegante por naturaleza y elección, incansable buscador de la verdad, teólogo en serio».
(Enrique García-Maíquez, El Debate)
«Brilla aquí un Newman completísimo. Finísimo humorista, católico sin resquicios ni ambages, elegante por naturaleza y elección, incansable buscador de la verdad, teólogo en serio».
(Enrique García-Maíquez, El Debate)