Sensibilidad con los que priorizan la experiencia de “sentir a Dios”

«La obra interpela al lector, conminándolo a vivir ambiciosa y apasionadamente lo que cree. Al respecto, resulta cercana a la sensibilidad de movimientos espirituales recientes, los que priorizan la experiencia, “sentir a Dios”, no tanto lo doctrinal. Se ha hablado del hambre de trascendencia de los jóvenes y de cómo sintonizan con mensajes “espirituales”».

(José María Carabante, en Aceprensa)